Ella, la que cuenta una historia

Rawiya es un colectivo de 4 fotógrafas de Oriente Medio que trabajan para trasladarnos el punto de vista de cuatro mujeres en una sociedad con tantos problemas políticos y sociales. Y más, si cabe, en el caso de que seas mujer. Trabajan tanto desde el punto de vista del reportaje periodístico como de la fotografía artística, poniendo en marcha proyectos que hablan desde la Comisión Internacional de Personas Desaparecidas hasta el reflejo de cada uno de los ciudadanos que les rodean.

Rawiya significa “Ella, la que cuenta una historia”.

El colectivo Rawiya

Myriam Abdel Aziz, Tamara Abdul Hadi, Laura Boushnak y Tanya Habjouqa aprendieron que la unión hace la fuerza. Probablemente una de las lecciones que se pueden extraer de la Primavera Árabe, y es que fue durante esta etapa de cambio cuando surgió la idea de crear un colectivo de mujeres fotógrafas que trabajan juntas para comunicar con imágenes al mundo lo que sucede en lugares a los que muchas veces no podemos llegar si no es a través de sus ojos.

Las 4 fotógrafas tenían en ese momento una carrera profesional en torno a la fotografía, pero trabajar juntas les dio acceso a oportunidades con las que no podían contar por separado (proyectos periodísticos, galerías de arte, nuevos plataformas de publicación…)

“Quisimos dar a conocer los problemas a los que se enfrenta la mujer en el Medio Oriente.”

Autorretratos desde Palestina

Uno de los proyectos en los que el colectivo se encuentra trabajando es “Self Portraits from Inside Palestine”, de Tamara Abdul. Ha visitado las comunidades y colectivos de personas que más sufren la exclusión social y las condiciones más duras de la vida, y les ha dado las herramientas para retratarse como a ellos les gustaría que les vieran más allá de los prejuicios.

Self Portraits from Inside Palestine from Tamara Abdul Hadi on Vimeo.

Leo, escribo – El acceso a la educación en Yemen

Otro de los proyectos más interesantes del colectivo es “I read I write – Yemen”, un reportaje fotográfico sobre el acceso a la educación de la mujer en Yemen. Dice un proverbio yemení que “una mujer solo sale de su casa dos veces, para casarse y para ir a la tumba.” La educación es el camino para acabar con este tipo de prejuicios e imposiciones sociales, y en una sociedad tan dura se debe hacer frente a muchos obstáculos para acceder a ella.

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Estas mujeres nos demuestran que incluso en las condiciones más adversas un mensaje con voz unida a través del arte puede llegar al otro lado del mundo, hacernos pensar y reflexionar.

Y tú, ¿cómo crees que el arte puede cambiar el mundo?

#FairSaturday

Más información

Rawiya en Time.com

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